Cuando decides empezar a plantar desde semilla en lugar de comprar la planta ya crecida, la primera tentación es ir a Amazon o al vivero y comprar esas bandejas de semilleros de plástico negro.
¡Detente! No gastes dinero en plásticos que acaban rompiéndose al primer año. En tu basura tienes ahora mismo los dos mejores recipientes biodegradables del mundo para germinar tus primeras semillas.
1. El clásico: La huevera de cartón
Las cajas de cartón de los huevos (las de media docena o una docena) son literalmente bandejas de semilleros prefabricadas gratuitas.
- ¿Para qué sirven? Son perfectas para semillas pequeñas que germinan rápido y se trasplantan pronto, como lechugas, rabanitos o espinacas.
- El truco: Haz un agujerito minúsculo con un alfiler en el fondo de cada hueco para que drene el agua. Rellénalos con sustrato, pon la semilla y ciérralos con su propia tapa por las noches para mantener el calor.
2. Nivel Pro: Los rollos de papel higiénico
Este es el secreto mejor guardado de los hortelanos urbanos. El cartón del papel higiénico es el recipiente perfecto para semillas que desarrollan raíces más profundas y que odian que las toquen al trasplantarlas (como los guisantes, pepinos o tomates).
- Cómo prepararlos: Haz cuatro cortes pequeños en un extremo del tubo y dobla las solapas hacia adentro como si cerraras una caja de cartón. Ya tienes tu macetita.
- El superpoder biodegradable: Lo mejor de este método es el «Cero Estrés». Cuando la planta crezca y esté lista para ir a su maceta definitiva, no tienes que sacarla del tubo. Entierra el tubo de cartón entero en la tierra. El cartón se deshará en un par de semanas sirviendo de abono, y las raíces de tu planta ni se habrán enterado del cambio.
