Montar un huerto urbano desde cero puede ser un golpe para la cartera si te vas directo al vivero a comprar mesas de cultivo de madera de cedro que cuestan 150 euros. Pero si tienes imaginación (y un poco de maña), puedes tener un balcón precioso por casi cero euros reciclando.
Las reinas del reciclaje balcón son las cajas de fruta (de madera o plástico) y los palets. Pero, ¡cuidado! No toda la madera reciclada es segura para cultivar comida.
1. El secreto de los palets: Lee el sello
Si vas a usar madera de palet para plantar tus lechugas, tienes que buscar su «sello de identidad» (unas letras quemadas en la madera).
- Busca las letras «HT» (Heat Treated): Significa que la madera ha sido tratada con calor para matar insectos. Es totalmente segura.
- Huye de las letras «MB» (Bromuro de Metilo): Es un pesticida altamente tóxico. Nunca, bajo ningún concepto, uses un palet con este sello para cultivar alimentos.
2. El truco para forrar cajas de fruta
Las cajas de fruta (las típicas de madera finita o de plástico de frutería) están llenas de agujeros. Si echas tierra ahí, ensuciarás todo tu balcón.
- La solución: Compra un rollo de malla antihierbas o tela geotextil (cuesta unos 3 euros). Forra el interior de la caja grapando la tela a las paredes.
- La tela retendrá toda la tierra pero permitirá que el agua sobrante escurra lentamente, evitando que las raíces se pudran.
3. Protégelos de forma natural
Si usas madera reciclada y la riegas constantemente, acabará pudriéndose en un par de temporadas.
- No uses barnices industriales tóxicos que puedan filtrarse a la tierra de tus verduras.
- Usa Aceite de Linaza. Es un protector de madera 100% natural, barato, sella los poros y le dará un tono rústico precioso a tu huerto de cajas de fruta.
