Todos hemos estado ahí. Compras una planta preciosa con toda la ilusión, la pones en tu balcón y a los diez días parece que ha atravesado el desierto. Si te preguntas qué plantar para no frustrarte en tu primer intento, la respuesta no son los tomates gigantes; son las plantas aromáticas.
Son rentables, ocupan muy poco espacio y, lo más importante, perdonan muchos errores de novato. Aquí tienes el podio de las tres plantas que sobrevivirán casi a cualquier cosa.
1. Menta (La todoterreno de la sombra)
Si tu balcón da a un patio interior o recibe pocas horas de sol directo, la menta es tu salvación. Es una planta increíblemente resistente y vigorosa.
- Crece rapidísimo incluso en condiciones de semisombra, dándote hojas frescas para tus infusiones o postres en tiempo récord.
- Debes plantarla siempre sola en su propia maceta. Sus raíces son muy invasivas y, si la mezclas con otras plantas, acabará asfixiándolas.
2. Romero (El superviviente del secano)
Si tu balcón es lo opuesto al caso anterior y parece un horno en verano con sol directo todo el día, necesitas un cultivo mediterráneo puro como el romero.
- Es ideal para personas que se olvidan de regar a menudo; de hecho, su peor enemigo es el exceso de humedad.
- Con una maceta mediana y un suelo que drene muy bien, tendrás un arbusto verde todo el año para condimentar tus guisos.
3. Albahaca (La reina de la cocina)
No hay huerto urbano que se precie sin una buena maceta de albahaca. Es el cultivo estrella para aprovechar el buen tiempo.
- Es perfecta para jardineras pequeñas o incluso para el alféizar de la ventana de la cocina, siempre que reciba buena luz.
- El truco de experto para que tu planta dure mucho más tiempo y eche más hojas es cortarle las flores con unas tijeras en cuanto veas que empiezan a salir.
El secreto para no matarlas en una semana
Tener éxito con estas tres plantas en un espacio reducido se resume en controlar el agua. En las macetas pequeñas, los errores de riego se pagan caros.
- Utiliza siempre macetas que tengan agujeros de drenaje en la base.
- Evita dejar el típico plato lleno de agua debajo de la maceta durante días, ya que pudrirá las raíces al instante.
- Riega únicamente cuando metas un dedo en la tierra y notes que está completamente seca.
